Prenana para el niño que esperas
Pon la mano en tu vientre
cuando sientas que el tiempo
con su dulce cadencia
acaricia tu cuerpo
anunciando la hora.
Pon la mano en tu vientre,
y palpa con mesura
esa vida que aguarda
tras tu piel moldeada.
Cántale con cariño
esas viejas canciones
que de niña aprendiste.
Y repite en voz alta
las palabras más bellas
que te dejó la infancia.
Háblale de la rosa,
pero no le menciones
las espinas que tiene
su sencilla hermosura.
Háblale de las olas,
pero no le reveles
que, a veces, nos destruyen
los castillos de arena.
Y sobre todo, háblale
del amor que atesoras
para el día que lo mezas
con ternura en tus brazos.
domingo, 8 de agosto de 2010
domingo, 1 de agosto de 2010
Nana del niño que hizo
llorar a una estrella
En el jardín de los sueños
vertió su llanto una estrella;
le daba envidia mi niño
cuando jugaba a la rueda.
Mi nene va en un barquito
navegando hacia la tarde
y lleva como vigía
los ojitos de su madre.
El timón de chocolate,
las velas son de algodón,
el agua que besa el barco
es nieve blanca de amor.
Mi cielo ya está soñando
con charquitos de agua clara
y aunque moja sus zapatos
su madre no le regaña.
llorar a una estrella
En el jardín de los sueños
vertió su llanto una estrella;
le daba envidia mi niño
cuando jugaba a la rueda.
Mi nene va en un barquito
navegando hacia la tarde
y lleva como vigía
los ojitos de su madre.
El timón de chocolate,
las velas son de algodón,
el agua que besa el barco
es nieve blanca de amor.
Mi cielo ya está soñando
con charquitos de agua clara
y aunque moja sus zapatos
su madre no le regaña.
lunes, 26 de julio de 2010
Nana del niño que quería
ser marinero
La luna va de puntillas
sobre tu frente encantada
mientras la brisa te lleva
a un mar de canela en rama.
El pirata de los sueños
te acaricia con su barba
y una rosa de los vientos
pone sobre tu almohada.
Hoy me han dicho las estrellas
que en esta noche soñada
un crepitar de ilusiones
iluminará tu cara.
Hoy soñarás con corceles
de bonita crin dorada
galopando sobre albores
de caramelos y nata.
Niñito de sal y espuma,
duérmete sobre las algas
para que se abran tus ojos
cuando te despierte el alba.
ser marinero
La luna va de puntillas
sobre tu frente encantada
mientras la brisa te lleva
a un mar de canela en rama.
El pirata de los sueños
te acaricia con su barba
y una rosa de los vientos
pone sobre tu almohada.
Hoy me han dicho las estrellas
que en esta noche soñada
un crepitar de ilusiones
iluminará tu cara.
Hoy soñarás con corceles
de bonita crin dorada
galopando sobre albores
de caramelos y nata.
Niñito de sal y espuma,
duérmete sobre las algas
para que se abran tus ojos
cuando te despierte el alba.
domingo, 18 de julio de 2010
Nana para dormir sobre
un caballito de agua
A la nana nanita,
duerme, lucero,
que un caballo de agua
venga a tus sueños
para que lo cabalgues
a sotavento.
Sus ojos, horizontes;
su crin, la aurora;
su galopar son besos
de caracolas.
A la nana nanita,
mi niño tiene
la sonrisa tan limpia
como la nieve.
A la nana nanita,
duerme, mi niño,
pucheritos de aire,
pompas de lirios.
(Tac, tac… Tac, tac)
Duérmete, mi niño, duerme
con el ritmo de la silla,
para que ese caballito
no trote por tus mejillas.
un caballito de agua
A la nana nanita,
duerme, lucero,
que un caballo de agua
venga a tus sueños
para que lo cabalgues
a sotavento.
Sus ojos, horizontes;
su crin, la aurora;
su galopar son besos
de caracolas.
A la nana nanita,
mi niño tiene
la sonrisa tan limpia
como la nieve.
A la nana nanita,
duerme, mi niño,
pucheritos de aire,
pompas de lirios.
(Tac, tac… Tac, tac)
Duérmete, mi niño, duerme
con el ritmo de la silla,
para que ese caballito
no trote por tus mejillas.
domingo, 11 de julio de 2010
Nana para alcanzar
las estrellas
Yo le voy a regalar
al tesoro de mi casa
un caballito de amor
y una cunita de alba,
un lucero de algodón,
confites y caracolas,
para que duerma feliz
desde el ocaso a la aurora.
Y también le voy a dar
al suspiro de mi alma
una cometa que vuele
sobre la noche estrellada.
Para alcanzar las estrellas
una cuna venturosa,
un ramillete de soles
y los cantos de la alondra.
las estrellas
Yo le voy a regalar
al tesoro de mi casa
un caballito de amor
y una cunita de alba,
un lucero de algodón,
confites y caracolas,
para que duerma feliz
desde el ocaso a la aurora.
Y también le voy a dar
al suspiro de mi alma
una cometa que vuele
sobre la noche estrellada.
Para alcanzar las estrellas
una cuna venturosa,
un ramillete de soles
y los cantos de la alondra.
domingo, 4 de julio de 2010
Nana del hombre que quería
volver a su infancia
Niño yo quisiera ser
y volver a tu regazo
para escuchar esas nanas
que brotaban de tus labios,
para sentir la ternura
de tu cálida mirada
y jugar con los dibujos
que bordaras en mis sábanas.
Niño yo quisiera ser
para acariciar tu pelo,
para sentir en mi frente,
¡madre!, tus labios de ensueño.
Niño yo quisiera ser
para que me acariciaras.
Niño para siempre, niño,
en tus brazos y en tu alma.
volver a su infancia
Niño yo quisiera ser
y volver a tu regazo
para escuchar esas nanas
que brotaban de tus labios,
para sentir la ternura
de tu cálida mirada
y jugar con los dibujos
que bordaras en mis sábanas.
Niño yo quisiera ser
para acariciar tu pelo,
para sentir en mi frente,
¡madre!, tus labios de ensueño.
Niño yo quisiera ser
para que me acariciaras.
Niño para siempre, niño,
en tus brazos y en tu alma.
domingo, 27 de junio de 2010
Nana para Víctor
Siento que creces sin verte,
revoltillo de la infancia;
sobre las manos abiertas
te me escapas como el agua.
Cinco eternas primaveras
condensas en tu mirada,
cinco sonrisas de amor
tu presencia me regala.
Me despiertan a diario
cinco inmensas travesuras,
cinco veces buenos días,
cinco abrazos con ternura.
Algodón de miel y sueños,
amalgama de deseos,
cinco minutos sin ti
me parecen algo eterno.
Siento que creces sin verte,
revoltillo de la infancia;
sobre las manos abiertas
te me escapas como el agua.
Cinco eternas primaveras
condensas en tu mirada,
cinco sonrisas de amor
tu presencia me regala.
Me despiertan a diario
cinco inmensas travesuras,
cinco veces buenos días,
cinco abrazos con ternura.
Algodón de miel y sueños,
amalgama de deseos,
cinco minutos sin ti
me parecen algo eterno.
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